El Cajón, California — El obispo Emanuel Hana Shaleta, líder de la Eparquía Católica Caldea de San Pedro el Apóstol en San Diego, enfrenta una investigación civil y canónica por presuntas irregularidades en el manejo de fondos de la iglesia y por conductas personales consideradas incompatibles con su cargo pastoral.
Las sospechas surgieron en noviembre de 2024, cuando el consejo financiero de la Catedral Caldea de San Pedro detectó movimientos bancarios irregulares relacionados con ingresos por renta de propiedades parroquiales. De acuerdo con los reportes, parte de esos fondos habrían sido depositados en cuentas destinadas a obras de caridad y posteriormente reembolsados mediante cheques firmados por el propio obispo. Las transacciones bajo revisión superarían los 400 mil dólares.
Además de las acusaciones financieras, se documentaron señalamientos sobre viajes frecuentes a Tijuana y presuntas visitas a un establecimiento vinculado con prostitución. También se menciona una relación personal con una mujer con quien compartiría una cuenta bancaria, situación que forma parte de la investigación interna de la Iglesia.
El caso es revisado por la Unidad de Fraude del Sheriff del Condado de San Diego, mientras que el Vaticano abrió una investigación canónica para determinar posibles medidas disciplinarias. En enero de 2026, el obispo presentó su renuncia ante la Santa Sede, aunque hasta el momento no ha sido oficialmente aceptada.
El obispo ha negado las acusaciones y ha pedido a los fieles defender su integridad mientras continúan las investigaciones.
Fuente de la información: The Pillar Catholic.














