San Diego | La Iglesia Nuestra Señora de Guadalupe, ubicada en el corazón de Logan Heights, se convirtió en la primera iglesia local en sumarse a una demanda federal que busca frenar las acciones migratorias dentro de templos religiosos.
Con más de 100 años de historia, esta parroquia se une a otras instituciones de fe y organizaciones comunitarias en distintos estados del país, argumentando que las políticas migratorias impulsadas durante la administración Trump violan derechos fundamentales. Entre ellos, citan la Primera Enmienda, la Ley de Restauración de la Libertad Religiosa y el debido proceso administrativo.
La demanda fue presentada el 28 de abril en una corte federal de Oregón. Entre los demandantes figuran Pineros y Campesinos Unidos del Noroeste, iglesias en Oregón y Florida, así como el Consejo Interreligioso de San Francisco.
El padre Scott Santa Rosa, líder espiritual de Nuestra Señora de Guadalupe, expresó su compromiso con la comunidad migrante que forma una parte esencial de su feligresía. Señaló que su iglesia debe seguir siendo un espacio seguro para todos.















