SAN DIEGO — Alianza San Diego y la Coalición de Comunidades de la Frontera Sur denunciaron como un abuso de poder presidencial el despliegue de 700 Marines en Los Ángeles, ordenado por Donald Trump para reprimir protestas contra operativos migratorios de ICE. Las organizaciones consideran esta acción una respuesta desproporcionada que intimida a las comunidades inmigrantes y amenaza el derecho a la protesta pacífica.
“Desplegar las fuerzas armadas contra ciudadanos que ejercen su derecho a la protesta es un acto injustificado e inaceptable en una democracia”, declaró Erin Tsurumoto Grassi, directora asociada de Alianza San Diego. Por su parte, Lilian Serrano, directora de SBCC, advirtió: “California no es una zona de guerra. Nos oponemos firmemente al uso de soldados entrenados para la guerra en nuestros vecindarios”. Ambas organizaciones exigieron el retiro inmediato de las tropas y reiteraron su apoyo a las comunidades que defienden los derechos humanos en medio de la creciente militarización de la frontera y las ciudades.













