Las protestas, organizadas por el sindicato UFCW Local 135, se llevaron a cabo frente a tiendas Albertsons, Ralphs y Vons, justo antes de la última ronda de negociaciones contractuales programada del 25 al 27 de junio.
El sindicato busca visibilizar lo que califican como prácticas laborales injustas cometidas por las empresas Kroger y Albertsons durante el proceso de negociación. Entre las acusaciones destacan la vigilancia ilegal de activistas sindicales, interrogatorios a trabajadores por su actividad sindical protegida y represalias contra quienes participan en acciones legales del sindicato.
UFCW Local 135 ha señalado que, si no se alcanza un acuerdo en los próximos días, no se descarta convocar una huelga.
UFCW Local 135 representa a más de 11,000 trabajadores en los sectores de abarrotes, salud, cannabis y procesamiento de alimentos en los condados de San Diego e Imperial. De ese total, más de 7,000 empleados laboran en 89 tiendas activas de supermercados en ambas regiones. Las acciones forman parte de la campaña regional Grocery Workers Rising, que reúne a más de 65,000 trabajadores del sur de California en una lucha coordinada por condiciones laborales dignas y un contrato justo.
Entre sus demandas principales se encuentran salarios que reflejen su rol esencial y el aumento en el costo de vida, niveles de personal seguros para proteger tanto a trabajadores como a clientes, pago equitativo por trabajo igual —especialmente para quienes asumen responsabilidades mayores— y el cese de la represión y las represalias sindicales ilegales.
Aunque la huelga aún no ha sido formalmente convocada, una votación realizada entre el 8 y el 11 de junio mostró que más del 90% de los miembros participantes apoyan la acción si resulta necesaria. El sindicato también ha pedido a la comunidad respetar las acciones implementadas y ayudar a difundir su mensaje en defensa de los derechos laborales.













