En el parque acuático Boca de Leones, en Bustamante, Nuevo León, una familia vivió un encuentro inesperado con un oso negro que se convirtió en el invitado “no deseado” de su cena. El animal, sin mostrar temor alguno, se acercó a la hielera de los visitantes, la abrió con facilidad y se llevó la carne que estaba lista para la parrilla.
El hecho fue grabado por Gerardo Gaytán, quien compartió el momento en redes sociales, donde rápidamente se viralizó. En el video se aprecia a los visitantes intentando ahuyentar al oso con ruidos y gritos, aunque sus esfuerzos fueron inútiles ante la determinación del animal por quedarse con el banquete.
De acuerdo con medios locales, la presencia de osos en Boca de Leones no es un caso aislado. Habitantes y turistas han reportado que una familia de estos animales suele recorrer la zona en busca de comida y agua, lo que ha generado advertencias para extremar precauciones al visitar este destino turístico.



















