Estados Unidos | Alrrededor de 600 abogados militares y civiles del Departamento de Defensa fueron autorizados temporalmente por el Pentágono para actuar como jueces de inmigración. La medida busca disminuir el atraso de millones de casos y años de espera en las cortes. Las fuerzas armadas enviarán grupos de 150 abogados al Departamento de Justicia lo antes posible, mientras especialistas en inmigración advierten sobre un nuevo proceso educativo en las cortes que resultaría en casos más largos y costosos.
Rocío Sánchez, abogada de inmigración quien ha trabajando en inmigración desde hace 10 años advierte que, aunque los miembros del Cuerpo de Abogados del Ejército tienen pleno conocimiento y experiencia legal en temas militares, refiere que la ley migratoria es más compleja. Por otro lado sindicatos del sector reportan que varios jueces de inmigración han dejado sus cargos, ya sea despedidos o tras aceptar renuncias diferidas ofrecidas por la administración.
La medida, implementada bajo la administración Trump, forma parte de los esfuerzos por reforzar la política migratoria con apoyo militar, incluso desplegando tropas en la frontera. Esta acción se produce después de que el Departamento de Justicia redujera los requisitos y eliminará la necesidad de contar con experiencia previa para los abogados de inmigración temporales.
El Departamento de Justicia ofrecerá a estos abogados un curso intensivo de seis semanas en leyes y procedimientos migratorios. Su función será de apoyo a los jueces permanentes, con mandatos temporales de seis meses que podrán renovarse.














