Una querella relacionada con un contrato de 26.8 millones de dólares para un sistema purificador en el área del Río Tijuana avanzará a proceso judicial, en medio de la crisis ambiental que afecta a ‘South Bay’.
De acuerdo con los reportes, el caso involucra desacuerdos sobre la adjudicación y operación de tecnología destinada a reducir contaminación y malos olores provenientes de aguas residuales transfronterizas.
El proyecto forma parte de los esfuerzos para enfrentar los problemas de calidad del aire y descargas contaminantes que impactan a las comunidades del sur del Condado de San Diego.
Esta controversia legal ocurre mientras residentes y autoridades continúan exigiendo soluciones permanentes a la crisis de aguas negras en la frontera.
Se informó que el caso será revisado en tribunales mientras continúan las discusiones sobre el financiamiento e infraestructura ambiental para la zona en cuestión..










