Cerca de 600 consultorios y negocios de salud en Tijuana dejaron de poder adquirir pases para el llamado “carril médico”, que permitía a pacientes cruzar la frontera más rápido. El programa busca incentivar la atención médica y dental en la ciudad mientras se evitan largas filas.
La ciudad detectó fraude generalizado, con empresas que compraban los pases y los revendían en redes sociales, por lo que ahora se aplican medidas más estrictas: quienes sean sorprendidos revendiéndolos quedan fuera del programa de manera indefinida.
Además, el programa se amplía a hoteles, restaurantes y estudiantes, y se implementan códigos QR que eliminan los pases físicos, permiten monitorear su uso y reducen riesgos de duplicación. La ciudad busca que los pases funcionen correctamente y de manera más eficiente, garantizando que solo se adquieran directamente con autoridades municipales.













