El aumento de la población de chinches, Cimex lectularius, está generando preocupación en distintas partes del mundo. En México, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha sido alertada por las autoridades sanitarias sobre la presencia de estos insectos. En Francia, particularmente en París, se enfrentan a una plaga de chinches que se manifiestan en el transporte público, cines y hospitales, siendo capturadas en videos compartidos en redes sociales.
Las autoridades sanitarias en Francia estiman que alrededor del 10% de los hogares han tenido problemas con chinches en los últimos años, requiriendo costosas operaciones de control de plagas. La agencia nacional de salud aconseja precauciones al viajar, como revisar camas de hoteles y tener cuidado al introducir muebles de segunda mano en los hogares.
En España, específicamente en Barakaldo, se informa sobre la presencia de plagas de chinches, y algunos expertos sugieren que la incidencia podría ser la más alta desde la Europa anterior a la Segunda Guerra Mundial. En Estados Unidos, ciudades como Chicago, Nueva York y Filadelfia son clasificadas con mayor presencia de chinches, con Los Ángeles experimentando un aumento significativo.
El resurgimiento de las chinches se atribuye a factores como el aumento del turismo global, la circulación de personas y equipajes, las altas temperaturas debido al cambio climático, y la inmunidad desarrollada por estos insectos a los químicos utilizados para combatirlos.
Aunque las chinches no transmiten enfermedades, sus picaduras pueden causar irritación cutánea, enrojecimiento y picazón intensa. Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) y el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) consideran a las chinches como una plaga en el sector de la salud pública, y se recomienda la revisión temprana de camas y muebles para facilitar el control de la plaga.









