San Diego | Una cepa más agresiva y altamente contagiosa del norovirus avanza con rapidez en Estados Unidos y ya muestra una fuerte presencia en California, incluyendo San Diego. Autoridades sanitarias detectaron el incremento a través del análisis de aguas residuales en decenas de puntos de monitoreo a lo largo del estado.
Aunque los contagios suelen elevarse tras las fiestas decembrinas, noviembre registró un repunte inusual de casos, según información de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.
La nueva variante, identificada como GII.17, es conocida como la “enfermedad del vómito invernal” y provoca síntomas intensos, como vómitos persistentes, diarrea severa y fuertes calambres abdominales. Los grupos más vulnerables son niños menores de cinco años, adultos mayores y personas con enfermedades preexistentes.
Las autoridades advierten que el riesgo principal es la deshidratación, especialmente en pacientes frágiles. Al tratarse de una cepa nueva, la población tiene menor inmunidad, lo que puede derivar en cuadros más severos.
El norovirus se transmite con facilidad por contacto directo, superficies contaminadas o alimentos y bebidas infectados. Especialistas insisten en una medida clave: el lavado constante y adecuado de manos con agua y jabón para frenar su propagación.

















