Una nueva alerta por contaminación fronteriza mantiene en preocupación a comunidades del South Bay, luego de una falla en el sistema de drenaje de Tijuana que podría incrementar el flujo de aguas residuales hacia territorio estadounidense.
Autoridades del Condado de San Diego informaron que se realizan reparaciones de emergencia en la llamada Línea Paralela por Gravedad, una tubería clave para el traslado de aguas residuales en Tijuana. Los trabajos iniciaron la noche del jueves y podrían extenderse por al menos 24 horas.
Durante las reparaciones, dos estaciones de bombeo serán desconectadas temporalmente, lo que provocará que una mayor cantidad de aguas residuales sea desviada hacia la Planta Internacional de Tratamiento de Aguas Residuales del South Bay, ubicada cerca de la frontera.
Funcionarios advirtieron que residentes de la zona podrían percibir olores más intensos a drenaje, además de un aumento en el flujo de aguas contaminadas dentro del canal del Río Tijuana.
La situación también generó preocupación por posibles impactos en la salud pública y nuevos cierres de playas, especialmente si aguas sin tratar alcanzan zonas costeras del sur del Condado de San Diego.
La Comisión Internacional de Límites y Aguas informó que desplegó personal y equipo cerca de Smuggler’s Gulch para intentar contener cualquier flujo transfronterizo durante el periodo de reparación.
El problema de contaminación por aguas residuales provenientes de Tijuana ha afectado durante años a comunidades como San Ysidro, Imperial Beach y Coronado, donde residentes, autoridades locales y activistas han exigido soluciones permanentes ante los impactos ambientales, sanitarios y económicos en la región fronteriza.













