TIJUANA, B.C.- El fortalecimiento del peso mexicano ha dejado de ser una buena noticia para el sector productivo de Tijuana. Con un tipo de cambio interbancario que ronda los 17.35 pesos por dólar, el Consejo Consultivo Empresarial advierte que la competitividad de la ciudad está en riesgo. Carlos Jaramillo, coordinador del organismo, explicó que en una economía tan “dolarizada” como la nuestra, la apreciación del peso encarece drásticamente los costos de operación, especialmente para la industria y el sector inmobiliario, que suelen presupuestar en moneda estadounidense.
Esta presión financiera reduce los márgenes de ganancia de las empresas locales, ya que sus ingresos en dólares ahora rinden menos al ser convertidos para pagar nóminas, servicios e impuestos en pesos. Jaramillo subrayó que, históricamente, el dinamismo de Tijuana se ha apoyado en un tipo de cambio más alto que favorece las exportaciones y la inversión extranjera. El escenario actual obliga a las compañías a reajustar sus estrategias financieras para sobrevivir a este “superpeso”, que, lejos de ser un alivio, se ha convertido en un reto logístico y económico para la región fronteriza.














