Activistas en Tijuana advierten que la presión migratoria podría saturar albergues en la frontera
Tijuana, Baja California.— Tras las recientes redadas migratorias en Los Ángeles, organizaciones civiles en la frontera han alertado sobre un posible aumento de deportaciones masivas hacia México. La Casa del Migrante en Tijuana reportó un incremento del 10 % en la llegada de personas deportadas durante la última semana, la cifra más alta registrada desde el inicio de la administración de Donald Trump.
Uno de los casos más recientes es el de David de la Rosa, quien vivió 22 años en Santa Ana, California, y fue deportado tras acudir voluntariamente a una cita con las autoridades de ICE.
“Tuve tres citas, y en la tercera me detuvieron. Me esposaron, me encadenaron. Les pregunté si me iban a deportar, y me dijeron que no”, relató con voz entrecortada.
El director de la Casa del Migrante, Patricio Murphy, expresó preocupación ante lo que considera un regreso a las políticas más duras de deportación.
“Tuvimos hasta 53 personas este lunes, la primera vez que pasamos de 50 desde que Trump asumió el poder. La mayoría son deportados”, afirmó.
“Para mí es una tragedia lo que hace ICE. No está cumpliendo con lo que prometió. Detienen gente en tiendas, en retenes; incluso adultos mayores. Si esto sigue, destruirá la economía de EE. UU.”
Ante la situación, el Gobierno de Baja California ha anunciado que sus dos centros de atención a migrantes están activos y preparados para responder a un posible incremento en las deportaciones.
“Tenemos que mantener estos diez centros que dependen del gobierno estatal, y los dos principales albergues siguen brindando atención a quienes llegan deportados”, indicó Minerva Espinoza, directora estatal de Migración.
El clima de incertidumbre y temor se ha extendido entre comunidades migrantes en Estados Unidos, mientras en la frontera mexicana se preparan para una nueva oleada de repatriaciones forzadas. La situación revive memorias de los picos de deportación durante la pasada década, y deja en evidencia la fragilidad del sistema migratorio binacional.












