Australia ha dado un paso revolucionario en el campo de la salud mental al legalizar el uso terapéutico de dos sustancias psicodélicas: el MDMA (éxtasis) y la psilocibina (componente activo de los hongos alucinógenos).
La psilosibina se podrá usar para tratar la depresión y el MDMA para el trastorno de estrés postraumático (TEPT).
La legalización de los psicodélicos para tratar la depresión y el TEPT en Australia presenta una serie de beneficios potenciales. En primer lugar, ofrece una alternativa prometedora para aquellos pacientes que no han respondido de manera satisfactoria a los tratamientos convencionales. Además, brinda la oportunidad de explorar nuevas vías terapéuticas y expandir el conocimiento científico en este campo.
Habra una serie de normas para conseguir los psicodélicos, solo podrán recetarlos los psiquiatras autorizados y el costo será elevado.
Aunque el uso de psicodélicos con fines médicos ha sido objeto de controversia durante décadas, Australia se ha unido a un número creciente de países que reconocen su potencial terapéutico y buscan aprovecharlo de manera segura y regulada.














