Destiny, una joven de 18 años que vivía en la colonia Lomas Taurinas, fue víctima de un feminicidio, según confirmaron las autoridades de Baja California. El crimen ocurrió el pasado 9 de mayo, a las afueras de su domicilio, ubicado a tan solo 10 minutos de la Garita de Otay. Destiny estudiaba en un colegio en San Diego, California y trabajaba de madrugada en una empresa estadounidense, donde apenas tenía un mes laborando.
Durante el funeral celebrado la noche del miércoles, familiares y amigos la despidieron con dolor en un panteón de la ciudad fronteriza. La fiscal general del estado, María Elena Andrade Ramírez, declaró que se trató de un ataque directo y que la investigación va muy avanzada, sin dar detalles por el momento. “Fue un feminicidio, un caso de alto impacto. El ataque provino de alguien cercano a ella”, afirmó la funcionaria.
Las autoridades aseguran que continúan con las indagatorias para hacer justicia por su muerte y proteger a más mujeres en situaciones similares.












