Todos los bebés nacidos entre 2025 y 2028 en Estados Unidos recibirán automáticamente una cuenta de inversión con $1,000 de parte del gobierno federal. La medida, firmada la semana pasada por el presidente Donald Trump como parte del paquete de reconciliación, busca fomentar desde temprano la educación financiera y la acumulación de patrimonio a largo plazo.
Según la legislación, el dinero se depositará en un fondo indexado de bajo costo, quedando en custodia hasta que el beneficiario cumpla 18 años. Entonces, la cuenta se convertirá automáticamente en una IRA tradicional, permitiendo retiros para educación, compra de vivienda o emprendimientos. Niños nacidos antes de 2025 también podrán abrir una cuenta, aunque sin el aporte inicial. Además, los padres podrán hacer contribuciones anuales de hasta $5,000, con un beneficio fiscal de hasta $2,500 si lo hace su empleador.
La iniciativa, inspirada en ideas como los “baby bonds” de Cory Booker, fue impulsada por el inversionista Brad Gerstner y apoyada por figuras como Michael Dell. Se espera que también abra nuevas formas de filantropía: grandes donadores podrían beneficiar regiones enteras. El programa, rebautizado informalmente como Trump Accounts, estará vigente hasta 2028 y deberá ser renovado o reformado por futuras administraciones. Mientras tanto, el Departamento del Tesoro trabajará en la implementación tecnológica y educativa de la ambiciosa propuesta.













