Un hombre de 32 años, quien formaba parte del exclusivo programa de viajeros frecuentes conocido como SENTRI, fue interceptado en la garita de Otay Mesa tras descubrirse que ocultaba más de 18 kilogramos de cocaína en su vehículo. El sospechoso, que gozaba de beneficios de cruce rápido por ser considerado un “viajero confiable” por las autoridades federales, fue detectado por agentes de Aduanas y Protección Fronteriza durante una revisión que dejó al descubierto el ilícito.
El operativo se desencadenó cuando el conductor de un sedán gris llegó al carril dedicado a viajeros pre-aprobados. Pese a contar con la acreditación que agiliza el tránsito fronterizo, los oficiales decidieron enviar la unidad a una inspección secundaria. Mediante el uso de tecnología de escaneo no invasiva, el personal de seguridad detectó anomalías estructurales en el vehículo que no correspondían a su diseño original, lo que motivó una revisión manual exhaustiva de la unidad.
Tras la inspección física, los agentes localizaron un total de 16 paquetes de narcóticos ocultos en diversos compartimentos del automóvil. Las pruebas de campo confirmaron que la sustancia confiscada, con un peso total de 41 libras, era cocaína de alta pureza. Este decomiso representa un golpe significativo a las redes de distribución regionales debido al alto valor de mercado que alcanza dicha cantidad de estupefacientes en territorio estadounidense.
Como consecuencia inmediata del hallazgo, el individuo fue arrestado y entregado a las autoridades de Investigaciones de Seguridad Nacional. Además del decomiso del vehículo, al sospechoso se le canceló de forma permanente su acceso al programa de confianza y fue ingresado al Centro Correccional Metropolitano de San Diego, donde enfrentará un proceso judicial federal por tráfico de sustancias controladas.












