El arresto de Pablo Edwin Huerta Nuño representa un duro golpe al Cártel de Tijuana y reaviva su orden de extradición hacia Estados Unidos
Las agencias de inteligencia mexicanas y estadounidenses lo señalan como un generador de violencia regional, con cargos que incluyen narcotráfico, homicidio doloso y lavado de dinero. Su detención podría provocar ajustes dentro del cártel, tradicionalmente dividido por disputas internas. Además, se reactivó una orden de extradición vigente por parte de Estados Unidos, donde se le requiere por delitos relacionados con el tráfico de drogas y armas. Por precaución, la Secretaría de Seguridad ha reforzado su presencia en la zona para prevenir posibles represalias.













