Cientos de ciudadanos estadounidenses han sido evacuados de Sudán después de que el gobierno de EE.UU. ordenará la operación, que fue dirigida por el Comando África de EE.UU. y en coordinación con el Departamento de Estado.
La decisión se produjo después de una semana de intensos combates entre las facciones militares rivales de las Fuerzas Armadas de Sudán (SAF) y las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), que dejaron cientos de muertos y miles de heridos. El secretario de Estado de EE.UU., Antony Blinken, afirmó que “los combates generalizados representaban un riesgo inaceptable para el personal de nuestra embajada”, y que la suspensión temporal de las operaciones era “la única opción realmente factible”.
Menos de 100 personas, incluyendo un pequeño número de profesionales diplomáticos de otros países, fueron evacuadas de la embajada de EE.UU. El gobierno de EE.UU. no prevé coordinar una evacuación del gobierno para sus conciudadanos en Sudán, pero continuará trabajando con el Departamento de Estado para ayudar a los ciudadanos estadounidenses que deseen salir del país.
Entre las acciones que se consideran se incluyen el uso de capacidades de inteligencia, vigilancia y reconocimiento para observar rutas y detectar amenazas, el empleo de activos navales fuera del puerto de Sudán y el establecimiento de la célula de resolución de conflictos del Comando de África de EE.UU. en Stuttgart.














