En Reino Unido, un caso estremecedor sacude al gremio médico y a la opinión pública. Neil Hopper, un cirujano vascular de 49 años, fue condenado a dos años y ocho meses de prisión tras descubrirse que se sometió a la amputación de sus piernas bajo falsos pretextos médicos, motivado por un fetiche sexual ligado a la mutilación.
El tribunal de Truro, en Cornwall, escuchó que Hopper engañó a colegas asegurando sufrir dolores en los pies y síntomas de sepsis. Sin conocer la verdad detrás, otros médicos decidieron amputarle ambas piernas. Posteriormente, Hopper reclamó más de 466 mil libras esterlinas en seguros, presentando el hecho como consecuencia de una enfermedad grave y no como un acto derivado de su obsesión personal.
Las investigaciones también revelaron que el cirujano había adquirido videos extremos de mutilaciones humanas, aumentando la gravedad de los cargos. El juez James Adkin calificó este material de “excepcionalmente dañino”. La sentencia llega un año después de la condena de Marius Gustavson, conocido como el “Eunuch Maker”, creador del sitio web donde Hopper adquirió los videos.








