Tijuana— En la mañana de hoy, miembros de various colectivos de búsqueda de personas se congregaron en la explanada del Ayuntamiento de Tijuana para exigir la liberación de las instalaciones de la comisión de búsqueda de la Secretaría de Gobierno de Baja California en Tijuana.
Hace más de 10 días, diferentes colectivos tomaron las instalaciones de la comisión de búsqueda de Baja California, ubicadas en las instalaciones del Gobierno de Baja California. Sin embargo, otros colectivos necesitan acceder a la maquinaria que se encuentra dentro de esas instalaciones para continuar sus labores en la búsqueda de personas desaparecidas.
Angélica Rámirez, miembro del colectivo “Una nación buscándote,” señaló que las instalaciones de la comisión de búsqueda están ocupadas por el mismo gobierno, alegando que han sido tomadas por colectivos. Los colectivos no se ven afectados por esto, ya que continúan sus esfuerzos de búsqueda y saben cómo solicitar seguridad y apoyo para llevar a cabo sus tareas. El verdadero perjuicio recae en las víctimas, cuyas búsquedas se han visto canceladas, especialmente las de personas desaparecidas recientemente que requieren acciones urgentes de búsqueda y que han esperado meses para obtener el apoyo de la comisión. Este llamado no es en beneficio de los colectivos, sino en favor de las víctimas.
En la manifestación también se sumaron miembros de colectivos de Mexicali, quienes mencionaron que las autoridades no tienen claridad en los informes sobre personas encontradas. Soraya Ana Villareal, madre buscadora, señaló que se ha malinterpretado a un grupo de personas halladas, atribuyendo su desaparición a otra causa diferente. Según ella, estas personas forman parte de grupos de movilidad, como los cazamigrantes, y fueron perjudicadas por otros grupos que las robaron, independientemente de la asociación con el grupo “Shots” que inicialmente se sospechaba.
Además, madres de desaparecidos provenientes de otros estados solicitaron que se restablezcan las actividades en la comisión de búsqueda. María, representante del colectivo “Una Luz en el Camino,” expresó su descontento al encontrar una Fiscalía devastada físicamente y con una atención insuficiente. Al indagar sobre el número de personas trabajando en la búsqueda de desaparecidos, recibió respuestas decepcionantes, revelando la falta de recursos y la falta de registro adecuado de su hija en el sistema.













