A dos años de las devastadoras inundaciones que afectaron a diversas zonas de la región, el proceso de recuperación continúa, pero no de manera aislada. Ante las secuelas que aún persisten y la cercanía de la temporada de lluvias, los propios residentes y familias de las áreas más impactadas han decidido tomar la iniciativa, organizándose en un esfuerzo conjunto para salir adelante.
En entrevista, vecinos del sector compartieron cómo la comunidad se ha unido en trabajo en equipo para brindar apoyo a aquellas familias que todavía enfrentan dificultades para reconstruir sus hogares y recuperar su patrimonio.
Más allá del apoyo asistencial, los residentes han establecido redes de prevención comunitaria, realizando campañas de concientización para instruir a las familias sobre cómo proteger sus viviendas y estar siempre preparadas ante cualquier contingencia climatológica.
A la par de estos esfuerzos ciudadanos, la comunidad continúa haciendo un llamado enfático a las autoridades locales para que refuercen la infraestructura, aceleren las obras de mitigación y brinden el respaldo necesario a los sectores que continúan en situación vulnerable.

















