El Condado de San Diego identificó a Coronado como uno de los principales puntos de actividad de mosquitos en la región y programó un tratamiento con pesticida para reducir la población de insectos y el riesgo de transmisión del virus del Nilo Occidental.
El operativo contempló aproximadamente 6,000 propiedades de Coronado, donde equipos de control de vectores prepararon una aplicación de pesticida en forma de niebla durante las primeras horas de la madrugada, cuando la actividad de los mosquitos adultos resultó mayor.
El tratamiento fue programado durante las madrugadas del viernes y sábado, entre la 1:00 y las 6:00 de la mañana, en un área comprendida aproximadamente entre Second Street, Ocean Boulevard, F Avenue y Glorietta Boulevard.
La intervención se produjo después de que las autoridades detectaron un aumento considerable de mosquitos durante un verano caracterizado por condiciones cálidas y húmedas. Coronado concentró además varios registros positivos del virus del Nilo Occidental en mosquitos y aves, lo que elevó la atención sanitaria sobre la zona.
Hasta ese momento, el Condado de San Diego había confirmado 11 casos humanos de virus del Nilo Occidental durante 2026, al menos tres de ellos relacionados con residentes de Coronado.
El tratamiento utilizado correspondió a una aplicación de volumen ultrabajo destinada a disminuir rápidamente la cantidad de mosquitos adultos. Las autoridades recomendaron a los residentes mantener puertas y ventanas cerradas durante la fumigación y resguardar temporalmente a sus mascotas en interiores.
El Condado también pidió eliminar recipientes con agua estancada alrededor de las viviendas, debido a que pequeñas acumulaciones de agua pudieron convertirse en criaderos de mosquitos en cuestión de días.
Las autoridades evaluaron la posibilidad de realizar tratamientos adicionales durante la semana siguiente dependiendo de los resultados obtenidos y de los niveles de actividad detectados posteriormente.
La fumigación buscó disminuir la población de mosquitos antes de que aumentara el riesgo de nuevos contagios del virus del Nilo Occidental, mientras Coronado permaneció bajo vigilancia especial como uno de los puntos con mayor actividad detectada en el Condado de San Diego.



















