Este fin de semana se llevó a cabo el debate entre los candidatos a la Alcaldía de Tijuana en el teatro Vizcaíno de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC). El evento, esperado por muchos ciudadanos, dejó una sensación de descontento entre varios sectores de la población debido a la falta de propuestas concretas y el predominio de acusaciones entre los participantes.
El encuentro fue calificado por muchos tijuanenses como un espectáculo más de acusaciones que de propuestas claras. Luis Mariano León, un ciudadano de Tijuana, expresó su frustración: “Lo mismo, acusaciones, nada de propuestas. No les he escuchado nada claro.” Esta opinión refleja el sentir de un amplio sector de la población que esperaba escuchar soluciones a los problemas que enfrenta la ciudad, especialmente los relacionados con la vida fronteriza, un tema que no fue abordado en el debate.
En el exterior de la UABC, decenas de brigadistas de los distintos candidatos se congregaron en apoyo a sus representantes. Ismael Burgueño, candidato de la Coalición Sigamos Haciendo Historia, llegó acompañado de su exesposa, en medio de controversias. A Burgueño se le ha señalado como deudor alimentario, una acusación que él mismo negó durante el debate. “No soy deudor alimentario y mucho menos he sido parte de una situación de agresión a Claudia,” afirmó Burgueño, intentando aclarar su posición.
Sin embargo, la controversia persiste entre los ciudadanos. Elizabeth Terrazas, una residente de Tijuana, comentó: “Lo de Burgueño sí quiero revisarlo bien,” mostrando la desconfianza y la necesidad de información clara y verificada por parte de los candidatos.













