San Diego | Un extenso operativo policial en el East Village dirigido por la Oficina del Fiscal de Distrito del Condado de San Diego y el Departamento de Policía de San Diego, culminó con la acusación de 51 personas.
La operación, denominada “Operación Criptonita”, expuso un mercado de drogas al aire libre supuestamente dirigido por la pandilla local de “los Crips”. Las investigaciones comenzaron debido a cerca de 56,000 llamadas de servicio policial recibidas en dos años, que señalaban actividades delictivas en la zona de las calles 16th y K.
La Fiscal de Distrito, Summer Stephan, anunció que las acusaciones incluyen la venta de crack-cocaína, metanfetamina, y fentanilo, además de delitos relacionados con armas y violencia, incluyendo agresiones físicas y abuso infantil.
El 23 de abril, un barrido coordinado por más de 100 oficiales resultó en la detención de 27 de los acusados, mientras que 24 siguen prófugos.
Los arrestos y las acusaciones son el resultado de una operación encubierta donde policías compraron drogas directamente de los traficantes, realizaron vigilancia extensiva y ejecutaron múltiples órdenes de registro.
Según Stephan, los miembros de la pandilla operaban con un sistema centralizado, con un líder diario que coordinaba el tráfico y la distribución desde un punto fijo en la calle.
Además, vendían drogas a personas sin hogar en los alrededores, lo que contribuyó a una tasa de sobredosis en esta población 118 veces mayor que en los no sin techo.
Durante la operación, las autoridades incautaron 30 armas de fuego, 3 libras de base de cocaína, casi 8 libras de cocaína en polvo, 350 gramos de metanfetamina, 726 pastillas de fentanilo y más de $79,000 dólares en efectivo.














