Ecuador | La ola de violencia que ha vivido Ecuador durante las últimas 48 horas ha llevado al presidente Daniel Noboa a declarar un estado de “conflicto armado interno” para desplegar a las fuerzas militares y poner orden.
En Guayaquil, el martes fue especialmente sangriento. Un grupo armado asaltó las instalaciones del canal TC Televisión, tomando rehenes a los empleados. La policía logró liberar las instalaciones y arrestó a 13 sospechosos. Sin embargo, la violencia no se limitó a este incidente, ya que también se registraron robos, saqueos y tiroteos en la ciudad.
En el norte de Quito, individuos armados atacaron vehículos en la vía pública, dejando un saldo de cinco muertos y una estudiante herida. En un evento separado, un grupo armado irrumpió en un almacén de repuestos, asesinando a tres personas.
El general Víctor Herrera, comandante de policía metropolitana de Guayaquil, calificó estos actos como “terroristas” y vinculó a los atacantes con Los Tiguerones, una banda criminal involucrada en narcotráfico, extorsión, sicariato y tráfico de armas.
El presidente Noboa, en respuesta, ha declarado a grupos del crimen organizado como “organizaciones terroristas” y ha ordenado a las Fuerzas Armadas ejecutar operaciones militares para neutralizar a estos grupos. Entre las bandas identificadas se encuentran Los Águilas, Los Lobos, Latin Kings, Los Tiburones y el cartel de Los Choneros.
La Asamblea Nacional ha expresado su respaldo a las medidas tomadas por el Gobierno. Además, el Ministerio de Educación ha suspendido las clases presenciales en todo el país hasta el 12 de enero, adoptando el teletrabajo para el personal educativo.
Este clima de tensión se agudiza con la fuga de Adolfo Macías, alias “Fito”, líder de Los Choneros, quien escapó de prisión con aparente ayuda de algunos policías.















