El abogado fiscalista Adolfo Solís señaló que la tragedia provocada por el terremoto en Venezuela debió verse como una advertencia para otros países, al considerar que los desastres naturales se volvieron más graves cuando existió falta de prevención, debilidad institucional y ausencia de una respuesta oportuna.
Durante su comentario, Solís planteó que lo ocurrido en Venezuela no solo respondió a la fuerza del sismo, sino también a las condiciones previas del país. El especialista sostuvo que una emergencia de esa magnitud evidenció el deterioro de la infraestructura, la falta de preparación y los problemas de coordinación para atender a la población afectada.
El abogado también comparó el caso venezolano con México y advirtió que el país debía tomar la situación como una señal de alerta. De acuerdo con su análisis, México no podía ignorar los riesgos que enfrentó en materia de protección civil, seguridad estructural y capacidad de respuesta ante emergencias.
Solís señaló que los gobiernos tuvieron la responsabilidad de invertir en prevención antes de que ocurrieran las tragedias. Enfatizó que las autoridades debieron fortalecer protocolos, revisar inmuebles, preparar a la ciudadanía y garantizar que los cuerpos de emergencia contaran con recursos suficientes.
El mensaje cerró con un llamado a no esperar una catástrofe para actuar. La advertencia dejó sobre la mesa la necesidad de que México aprendiera de lo ocurrido en Venezuela y reforzara sus sistemas de prevención, atención y protección ciudadana.



















