Según documentos judiciales, el agente utilizó fuerza excesiva sin esperar refuerzos, golpeó a Villalobos con una macana retráctil y finalmente le disparó en el pecho mientras este aún se encontraba en el suelo. Aunque Gonsalves alegó legítima defensa, la investigación determinó que el uso de fuerza letal fue injustificado, y el gobierno aceptó un acuerdo económico para evitar un juicio.







