La familia Menéndez está dividida sobre el caso de Lyle y Erik Menéndez. Mientras Joan Andersen VanderMolen, hermana de Milton Andersen, y otros familiares apoyan su liberación, alegando que fueron víctimas de abuso, Milton rechaza estas afirmaciones. Se alinea con fiscales anteriores que niegan cualquier acusación de abuso sexual, calificando tales afirmaciones de “gran cuento de hadas” y argumentando que los asesinatos fueron un intento de eliminar a los “mejores testigos” del caso.
El futuro de Lyle y Erik Menéndez ha generado un intenso debate público y críticas hacia el fiscal de distrito del condado de Los Ángeles, George Gascón. Milton Andersen y su abogada argumentan que las decisiones sobre el caso pueden estar influenciadas por motivos políticos y piden respeto por los derechos de las víctimas. Con una nueva audiencia programada para el 26 de noviembre y la expectativa de una decisión inminente, el futuro de los hermanos Menéndez sigue siendo incierto y controvertido.














