Lo que como oposición criticaron de gobiernos panistas y priistas, la administración morenista de Marina del Pilar Ávila lo hizo en su primer informe de gobierno en Baja California: gasto excesivo de recursos y acarreados.
Filas kilométricas de camiones con personas de colonias populares llegaron al centro de convenciones de Rosarito para presenciar el informe de la gobernadora a cambio de apoyos prometidos.
También asistieron representantes de los sectores empresariales y sociales de la comunidad bajacaliforniana, así como de los distintos órdenes de gobierno; la mayoría coincidieron en que fue un año de mayor apertura a la sociedad después de la administración de Jaime Bonilla.
Entre los aciertos de este primer año del gobierno de Marina del Pilar se destacó: el pago de los adeudos a los maestros, los desayunos escolares y el plan de obras de infraestructura en el Estado llamado “Respira”.
Previo a este evento, el fin de semana en Mexicali, se realizó otro similar y la gobernadora entregó el informe por escrito en el congreso estatal.
En Rosarito, todavía durante el discurso de la gobernadora, varias personas se empezaron a retirar del inmueble.













