Joe Biden y Donald Trump, han aceptado enfrentarse en dos debates cruciales antes de las elecciones presidenciales de este año.
Los debates están programados para finales de junio y septiembre, justo antes de que los votantes empiecen a emitir sus votos. Esta decisión estratégica podría marcar un punto de inflexión en la campaña, proporcionando a los votantes una oportunidad crucial para evaluar a los candidatos frente a frente.
El primer debate, programado para el 27 de junio, será patrocinado por CNN, mientras que el segundo, previsto para el 10 de septiembre, será patrocinado por ABC. Esta elección de medios de comunicación establecidos asegura que los debates tengan una amplia audiencia y un alcance significativo en todo el país.
El anuncio de estos debates se produce después de que Joe Biden desafiara públicamente a Donald Trump a través de una publicación en la plataforma ‘X’, expresando su disposición a participar en los debates en las fechas acordadas. La respuesta de Trump llegó a través de su plataforma Truth Social, donde aceptó la invitación, estableciendo así un enfrentamiento directo que promete ser épico.
Sin embargo, vale la pena señalar que esta decisión se produce en medio de una controversia en torno a la Comisión de Debates Presidenciales. El Comité Nacional Republicano ya había prometido no trabajar con esta comisión en las elecciones de 2024, lo que plantea interrogantes sobre el papel que jugará en la organización y moderación de estos debates.
Hasta el momento, la comisión no ha hecho comentarios sobre el anuncio del miércoles, dejando a muchos preguntándose cómo se llevarán a cabo estos debates sin su participación activa.














