El equipo estadounidense de natación artística ganó la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de París 2024, rompiendo una sequía de 20 años sin medallas. Las estadounidenses terminaron en segundo lugar, detrás de China, y superaron a España, que obtuvo el bronce. Este logro es notable porque el equipo no se había clasificado para los Juegos Olímpicos desde 2008 y no había ganado una medalla en equipo desde los Juegos de Atenas 2004.
Bajo la dirección de Andrea Fuentes, ex nadadora olímpica española, el equipo estadounidense de natación artística ha mejorado significativamente en competiciones internacionales. En el Campeonato Mundial previo, obtuvieron el segundo mejor puntaje, solo superado por China. En los Juegos Olímpicos, destacaron en la rutina libre, lo que les permitió mantener su posición en el podio.
El evento introdujo rutinas acrobáticas en la natación artística, una novedad diseñada para ser visualmente atractiva y emocionante. Aunque en estos Juegos Olímpicos no se incluyeron hombres en los equipos, se espera que esto cambie para Los Ángeles 2028, lo que podría aportar nuevos desafíos y emociones al deporte.















