El fenómeno afecta a 34 millones de personas y amenaza infraestructura clave en zonas urbanas y costeras
Estados Unidos | Un estudio de la Universidad de Virginia Tech advierte que al menos 28 de las principales ciudades de Estados Unidos están experimentando hundimientos significativos del terreno, fenómeno conocido como subsidencia. Esta condición geológica, agravada por la acción humana, afecta actualmente a unos 34 millones de personas en todo el país.
Aunque en algunos casos el hundimiento responde a procesos naturales como el ajuste isostático glacial, los investigadores señalan que el factor predominante es la extracción excesiva de agua subterránea. Esta actividad humana, al reducir la presión en los acuíferos, provoca el colapso de capas de suelo, comprometiendo la estabilidad de edificios, puentes y carreteras, al tiempo que incrementa el riesgo de inundaciones, especialmente en zonas costeras.
En California, el estudio identifica varias ciudades con áreas urbanas gravemente afectadas. San Diego enfrenta subsidencia en al menos el 20% de su superficie, con un terreno altamente sensible debido a sus acuíferos aluviales. La disminución en los niveles de agua subterránea eleva el riesgo de colapso del suelo y, al tratarse de una ciudad costera, agrava también su vulnerabilidad ante el aumento del nivel del mar.
Los Ángeles presenta condiciones similares, con zonas urbanas donde el terreno se hunde a una velocidad superior a los cinco milímetros por año. Uno de los puntos críticos identificados es Long Beach, donde la subsidencia representa un riesgo directo para infraestructura urbana y costera.
San José también aparece en el estudio como una ciudad interior afectada por el hundimiento, impulsado por la extracción de agua subterránea y condiciones tectónicas. En San Francisco, los expertos hallaron puntos de hundimiento acelerado en áreas como Treasure Island y alrededores de Islais Creek, donde los riesgos son especialmente altos por tratarse de terrenos con actividad sísmica frecuente.
La investigación destaca que el hundimiento no solo pone en riesgo la infraestructura física, sino que también representa una amenaza directa a la seguridad de millones de residentes, especialmente en ciudades donde la población vive en zonas vulnerables o densamente urbanizadas.
Con esta nueva evidencia científica, el estudio hace un llamado a reconsiderar prácticas de manejo del agua, desarrollo urbano y planificación del uso del suelo, particularmente en estados como California y Texas. En total, 28 ciudades estadounidenses presentan niveles críticos de subsidencia, lo que convierte al hundimiento del terreno en un fenómeno urbano de escala nacional.














