Crumbs, el gato que se hizo mundialmente conocido por su peso extremo de 18 kilos y su lucha por perder peso, falleció en un centro veterinario en Perm, Rusia. Después de meses de esfuerzo y rehabilitación para mejorar su salud, el felino, llamado Kroshik en ruso.
La vida de Crumbs no fue fácil: abandonado en un sótano y alimentado con sobras, desarrolló un sobrepeso crítico que afectó su movilidad y puso su vida en riesgo. En el centro veterinario, se sometió a una rigurosa dieta y a hidroterapia para mejorar su condición. Durante su estadía, intentó un cómico escape que se volvió viral, simbolizando su resiliencia y cautivando a sus seguidores.
Sin embargo, su salud empeoró inesperadamente, y tras varios intentos de salvarle la vida, Crumbs falleció. Los veterinarios señalaron que la obesidad pudo haber ocultado problemas de salud graves. Su historia no solo tocó corazones, sino que abrió un debate sobre el cuidado responsable de las mascotas y la importancia de un control de peso adecuado para evitar enfermedades.














