SAN DIEGO, CA.- El equipo de Guardabosques de San Diego expulsó a una familia de La Jolla Cove tras recibir múltiples reportes de ciudadanos que los observaron acosando a los leones marinos. Los visitantes ignoraron las advertencias previas y se acercaron peligrosamente a los ejemplares, violando normativas estatales y la Ley Federal de Protección de Mamíferos Marinos, la cual prohíbe cualquier tipo de hostigamiento o interferencia con el comportamiento natural de estas especies.
Las autoridades subrayan que este incidente es especialmente crítico debido a que nos encontramos en temporada de cría, un periodo donde los animales son más territoriales y vulnerables. Acercarse demasiado no solo pone en riesgo la salud de la fauna, sino que puede derivar en ataques defensivos y multas de miles de dólares.
La ciudad mantiene una vigilancia reforzada en la zona y recuerda a turistas y residentes que la distancia mínima permitida para observar a estos animales es de al menos 15 metros (50 pies) para garantizar la seguridad de todos.














