Hamas ha aceptado una propuesta de alto al fuego de Egipto y Qatar, confirmada por su líder, Ismail Haniyeh, tras negociaciones con la inteligencia egipcia. Israel no ha comentado sobre el acuerdo, que llega después de la orden de evacuación del sur de Gaza como parte de una operación militar de “alcance limitado”.
El ejército israelí instruyó a los residentes a evacuar antes de llevar a cabo la operación. La ciudad de Rafah, que antes de la guerra tenía aproximadamente 275,000 habitantes, ha visto un aumento significativo de población debido a los residentes que huyen de los combates en otras partes del enclave sitiado. Se estima que alrededor de 100,000 palestinos viven en el área de evacuación.
El asalto israelí en Gaza comenzó en respuesta a un ataque liderado por Hamas el 7 de octubre, que resultó en un gran número de víctimas y rehenes según cifras israelíes. Desde entonces, miles de palestinos han sido asesinados o heridos, según el ministerio de salud de Gaza.
El primer ministro israelí, Netanyahu, ha insistido en que un ataque a Rafah era necesario para debilitar a Hamas. Aunque había mencionado la posibilidad de negociar un alto al fuego, ha dejado claro que la guerra no terminará hasta que Hamas sea destruido.














