Autoridades culpan a actividad humana, tres civiles y tres bomberos resultaron heridos sin gravedad
Un voraz incendio forestal denominado “Hawk Fire” se ha extendido sin control en el noroeste de Reno, Nevada, consumiendo alrededor de 13 mil acres y forzando la evacuación de aproximadamente 90 mil residentes. El gobernador Joe Lombardo declaró el estado de emergencia en el condado de Washoe ante la rápida propagación de las llamas.
Las autoridades confirmaron que el siniestro, que comenzó el sábado, fue provocado por actividad humana, aunque aún no se ha determinado su origen exacto. El fuego ha avanzado impulsado por fuertes vientos, baja humedad y maleza seca, dificultando las labores de más de 800 bomberos que combaten el siniestro con apoyo de aeronaves.

Alrededor de 42 mil personas se encuentran bajo órdenes de evacuación obligatoria, mientras que otras 45 mil están en zonas de alerta y deben prepararse para abandonar sus hogares. Tres civiles y tres bomberos han resultado lesionados, aunque sus heridas no ponen en riesgo su vida, según el jefe de Bomberos de Reno, David Cochran.
El gobernador Lombardo instó a los residentes a mantener la vigilancia y acatar las órdenes de evacuación. Varias estructuras han sido consumidas por el fuego y se reportan cortes de energía que afectan a unas 5 mil personas. Las escuelas del condado de Washoe suspendieron actividades para el lunes, y un hospital cercano comenzó a evacuar pacientes como medida preventiva.



















