El alza en gasolina, alimentos, viajes y ropa complica panorama de la Reserva Federal
Estados Unidos | El Departamento de Trabajo informó que los precios al consumidor aumentaron 2,9% en agosto respecto al año anterior, por encima del 2,7% de julio. Excluyendo alimentos y energía, la inflación subyacente se mantuvo en 3,1%.
La Reserva Federal enfrenta un dilema: el desempleo aumentó a 4,3% y las solicitudes de ayuda crecieron, mientras la inflación permanece elevada. Se prevé que la Fed reduzca su tasa clave a 4,1%.
Los precios de gasolina subieron 1,9% mensual; alimentos como tomates, manzanas y carne de res un 0,6%; pasajes aéreos 5,9%; y habitaciones de hotel 2,3%, reflejando presión inflacionaria.
El presidente Donald Trump ha intensificado la presión para que la Fed acelere los recortes de tasas, aunque las cifras actuales limitan el margen de acción de Jerome Powell y su equipo.














