San Diego | La ciudad de San Diego instalará nuevas señales de alto en la intersección de Jackson Drive y Lake Badin en la comunidad de San Carlos, esto luego de que el pasado lunes 20 de octubre un niño de 12 años, Andrew Olsen, perdiera la vida tras ser atropellado mientras cruzaba la calle hacia la escuela. Sus hermanas resultaron gravemente heridas en el accidente.
Informan que la intersección donde ocurrió la tragedia no contaba con señales de alto ni con cruce peatonal, y Jackson Drive tiene actualmente cuatro carriles con un límite de velocidad de 40 millas por hora.
Las autoridades anunciaron cambios inmediatos: se reducirán los carriles de Jackson Drive de cuatro a dos entre Lake Shore Drive y Lake Murray Boulevard, y el límite de velocidad en esa zona se bajará a 35 millas por hora.
La ciudad asegura que, aunque la zona cumplía con los estándares de seguridad, una revisión reciente detectó un alto riesgo de accidentes mortales, por lo que las medidas estarán implementadas para antes del día de Halloween este 31 de octubre.
Amigos y familiares de la comunidad han organizado una campaña para recaudar fondos para los gastos del funeral en gofundme






















