BAJA CALIFORNIA.- Tijuana atraviesa una “tensa calma” tras la violenta jornada del pasado domingo que paralizó la ciudad por más de 12 horas. Roberto Quijano Sosa, presidente del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública de Baja California, advirtió que el impacto económico fue severo, con la suspensión total del transporte público, cierre de comercios y la interrupción de clases, evidenciando el control que los grupos criminales pueden ejercer sobre la región.
Quijano cuestionó las afirmaciones oficiales de normalidad, señalando que la movilidad sigue siendo baja y la población mantiene el temor. El líder ciudadano criticó que las fuerzas de seguridad no anticiparon estas reacciones violentas tras detenciones clave de alto perfil, e insistió en que, si bien la actividad se reanuda gradualmente, las secuelas en la dinámica fronteriza y la confianza empresarial tardarán en sanar.














