La Guardia Costera de EE. UU. continúa realizando vuelos especiales para la deportación de inmigrantes indocumentados en coordinación con el Departamento de Seguridad Nacional, como parte de las políticas de la administración Trump.
Esta semana, la agencia ha movilizado múltiples unidades para detectar, disuadir e interceptar a extranjeros, traficantes de drogas y posibles amenazas antes de que lleguen a la frontera. La operación incluye el traslado de detenidos a puntos designados en California y Texas, donde el Departamento de Defensa los reubicará en vuelos de repatriación.
Las autoridades han señalado que estos esfuerzos buscan fortalecer la seguridad fronteriza y frenar los cruces ilegales. Mientras tanto, organizaciones defensoras de migrantes han expresado su preocupación por las condiciones en las que se llevan a cabo estos traslados.













