El exintegrante de One Direction, Liam Payne, quien falleció el pasado 16 de octubre, tenía varias drogas en su sistema en el momento de su muerte, según reveló la autopsia preliminar.
Payne tenía varias drogas en su sistema al morir, incluyendo cocaína rosada, cocaína, benzodiazepinas y crack. La cocaína rosada es una mezcla de MDMA, ketamina y cafeína con efectos sedantes y estimulantes. En su habitación del hotel CasaSur Palermo se encontró una pipa de aluminio, y un empleado llamó a emergencias por su estado crítico y comportamiento violento, temiendo por su vida.
El informe de autopsia preliminar también reveló que Payne sufrió “múltiples traumatismos” y “hemorragias internas y externas” que finalmente fueron incompatibles con la vida. Su cuerpo permanecerá en Argentina hasta que se complete el informe final de la autopsia.


