Pasadena, California. La detención de Rosalina Luna Vargas, madre de dos hijos, generó indignación tras ser arrestada por agentes de ICE el sábado por la mañana mientras caminaba con sus hijos por la esquina de Catalina y Del Mar. En un video captado por una testigo, se observa a tres hombres vestidos de civil —dos enmascarados y con placas— intentando subir a Vargas a un vehículo sin distintivos, mientras sus hijos gritaban pidiendo ayuda y exigían una orden judicial.
Durante el altercado, Vargas logró escapar momentáneamente y corrió hacia un asilo cercano, donde sus hijos formaron un “muro humano” para protegerla. Empleados del lugar intervinieron y señalaron a los agentes que estaban en propiedad privada, obligándolos a retirarse momentáneamente. Sin embargo, más tarde regresaron y detuvieron a Vargas, según relataron testigos.
El incidente ha encendido el debate sobre la transparencia y legalidad de los operativos de ICE en espacios públicos, así como el impacto psicológico en menores que presencian estas detenciones. Familiares afirmaron que la orden de arresto era para otra persona, mientras ICE no ha emitido comentarios oficiales ni aclarado los cargos, en medio de crecientes críticas por sus tácticas en el sur de California.













