Luis Carlos Dávalos-López, ciudadano mexicano de 29 años, se declaró culpable en El Paso, Texas, de participar en una conspiración para introducir migrantes de manera irregular a Estados Unidos mediante un túnel subterráneo que conectaba Ciudad Juárez con territorio estadounidense. El caso formó parte de una investigación federal contra redes transnacionales dedicadas al tráfico de personas, drogas y armas.
De acuerdo con documentos judiciales, Dávalos-López conspiró con otras personas para utilizar el túnel como ruta clandestina entre Chihuahua y Texas, con el objetivo de trasladar migrantes a cambio de dinero.
Autoridades federales estadounidenses sostuvieron que la infraestructura había sido construida y utilizada por una red vinculada con el Cártel Jalisco Nueva Generación, organización a la que Washington clasificó como terrorista extranjera.
La investigación determinó que el grupo no solamente estuvo relacionado con el tráfico de personas, sino también con movimientos de drogas hacia Estados Unidos y armas hacia México, utilizadas posteriormente para fortalecer las operaciones de la organización criminal.
El Departamento de Justicia señaló que el túnel representó un ejemplo de los métodos utilizados por organizaciones transnacionales para evadir la vigilancia fronteriza y mantener actividades ilícitas entre ambos países.
En el caso participaron agentes del FBI, la DEA, la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos y el Servicio de Investigaciones de Seguridad Nacional, dentro de una estrategia conjunta enfocada en desmantelar estructuras relacionadas con el crimen organizado.
La declaración de culpabilidad permitirá que el proceso avance hacia la etapa de sentencia, mientras las autoridades federales continuarán investigando a otros integrantes de la red y las operaciones relacionadas con el túnel utilizado entre Ciudad Juárez y El Paso.


















