Migrantes viven el difícil acceso a su casa donde residen más de 600 personas

TIJUANA.- El pasado mes de noviembre la alcaldesa de Tijuana Montserrat Caballero, acudió al albergue Embajadores de Jesús que se encuentra en el cañón del Alacrán. Prometió la construcción de una calle, pero esto no ha sucedido y las lluvias dejaron una calle fracturada.

Una calle fracturada por las lluvias, aguas negras, un camino de difícil acceso para más de 600 migrantes que viven en el Albergue Embajadores de Jesús, migrantes de diversos países que tienen que salir a trabajar, es casi imposible después de las lluvias. 

“Aquí la calle quedó bien fea, quedó así pues, que necesitamos ayuda, se quedan los carros estancados y pues toda la calle mire, la gente, los niños sufren todo eso, de estar en los ríos de las lluvias”, dice una mujer migrante mexicana.

Este albergue es uno de los más grandes en Tijuana. Actualmente investigadores de la Universidad de California en San Diego, apoyan con una construcción que convertirá este lugar en uno de los más grandes de México que apoyará a migrantes, ahora la calle no existe, el suministro de comida ha sido difícil.

“La calle no existe, no ha existido, es un arroyo, es una cuenca de los laureles, en el Cañón del Alacrán, para mitigar el impacto, ahora más intensas por el cambio climático y ahora que se ha hecho más desarrollo acá, es tiempo de construir esta calle. En noviembre vino la alcaldesa y se comprometió en construir esta calle, yo creo que ya están en planes de construir la calle”, dijo el Mtro. Teddy Cruz, Co. Director del Centro de Justicia Global en la UCSD.

Los víveres y los diversos activistas que apoyan este albergue no pueden ingresar a la calle en automóvil, es imposible.

 

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