La crisis migratoria dejó cerca de 50 mil entradas irregulares, la falta de suministros y el acuerdo bilateral aceleraron las repatriaciones voluntarias
Miles de migrantes marroquíes que cruzaron a España han comenzado a regresar desde Ceuta tras el acuerdo entre ambos países para su repatriación inmediata y la falta de suministros básicos. Cerca de 40 mil de las 50 mil personas que entraron irregularmente optaron por volver voluntariamente, mientras la Guardia Civil mantiene un rastreo constante para localizar cadáveres en la zona del Tarajal.
El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, condenó la entrada masiva como un ataque a la integridad territorial y la atribuyó a mafias de tráfico de personas. La crisis ha dejado al menos 67 fallecidos en los recientes cruces, elevando a 99 el número de migrantes muertos en lo que va de 2026 intentando llegar a nado a la ciudad española.
Migrantes como Abdulah Buji, de 21 años, relataron que cruzaron buscando una oportunidad en Europa ante la falta de opciones en Marruecos, pero al llegar se encontraron con comercios cerrados y sin lugares para dormir o alimentarse. Muchos optaron por regresar al enfrentarse a un limbo jurídico y posible detención.
Las fuerzas armadas y policiales realizan batidas para localizar asentamientos ilegales, mientras el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, advirtió que la crisis sigue abierta con miles de personas aún en las calles. Vivas instó al gobierno central a tener una respuesta firme y utilizar todos los instrumentos disponibles para contener la situación.


















