El actor cubano-mexicano Otto Sirgo murió a los 79 años después de una trayectoria de más de cinco décadas en televisión, teatro y cine, donde se convirtió en uno de los rostros más reconocidos de los melodramas mexicanos.
La noticia fue confirmada el 29 de septiembre por organizaciones gremiales del medio artístico, que lamentaron su fallecimiento y enviaron condolencias a familiares, amigos y compañeros. Hasta ese momento no se había informado públicamente la causa de su muerte.
Sirgo nació el 19 de diciembre de 1946 en La Habana, Cuba, y posteriormente desarrolló gran parte de su carrera profesional en México, país del que también obtuvo la nacionalidad.
A lo largo de su trayectoria participó en decenas de producciones televisivas y alcanzó reconocimiento internacional con telenovelas como “Lazos de amor”, “Niña amada mía”, “Por un beso” y “Rosa salvaje”.
Además de su trabajo frente a las cámaras, desarrolló una extensa carrera teatral y también se desempeñó como director. Su presencia se mantuvo durante varias generaciones de producciones mexicanas, con participaciones tanto en melodramas clásicos como en series y proyectos más recientes.
Entre sus trabajos de los últimos años estuvieron producciones como “Vencer el pasado”, “Eternamente amándonos” y “Juegos interrumpidos”, además de otras apariciones que mantuvieron vigente su carrera hasta años recientes.
Sirgo perteneció a una familia estrechamente relacionada con el espectáculo. Fue hijo del actor cubano Otto Sirgo y de la actriz mexicana Magda Haller, y estuvo casado con la actriz Maleni Morales, quien murió en 2020.
La muerte de Otto Sirgo cerró una trayectoria que abarcó más de medio siglo y dejó una amplia presencia en la historia de la televisión y el teatro mexicano, particularmente entre las generaciones que siguieron las grandes telenovelas de las últimas décadas.




















