Este viernes, el Papa Francisco fue dado de alta del hospital de Roma, donde se sometió a una cirugía abdominal nueve días antes para reparar una hernia y eliminar cicatrices dolorosas. Su cirujano dijo que el pontífice ahora está “mejor que antes” de la hospitalización.
Francis, de 86 años, salió del policlínico en silla de ruedas, sonriendo, saludando y dando las gracias a una multitud de simpatizantes. Luego se puso de pie para poder subir al pequeño automóvil del Vaticano que lo esperaba.













