El circuito, aún sin ubicación definida, formaría parte de la estrategia de NASCAR para expandirse hacia zonas urbanas de alto impacto mediático y turístico, siguiendo el modelo de la carrera callejera en Chicago, estrenada en 2023. San Diego ofrece un escenario ideal por su infraestructura y paisajes, lo que podría atraer tanto a fanáticos como a visitantes internacionales. Desde el cierre del California Speedway en Fontana en 2023, la región no ha tenido carreras puntuables de NASCAR.
Actualmente, el calendario de NASCAR está limitado a 38 eventos anuales, por lo que la inclusión de San Diego implicaría eliminar o reubicar otra fecha existente. La posible salida de Chicago, cuyo contrato expira en 2025, abre la puerta para este cambio.













