El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, declaró que no descarta atacar directamente al líder supremo de Irán, Ali Khamenei, y aseguró que esta acción no escalaría el conflicto, sino que lo pondría fin. Acusó al régimen iraní de promover una “guerra perpetua” y lo comparó con el nazismo, señalando que Israel ya ha eliminado a varios científicos nucleares iraníes.
Netanyahu afirmó que el apoyo de Estados Unidos es crucial, advirtiendo que la amenaza iraní podría alcanzar a ciudades como Nueva York. Desacreditó los intentos de Irán por retomar el diálogo nuclear, calificándolos de engañosos. En respuesta a las críticas sobre la ayuda militar estadounidense a Israel, aseguró que “Israel combate al enemigo de todos”, mientras el Departamento de Estado elevó la alerta de viaje a Nivel 4: No viajar para Israel y Cisjordania.











